Alojamiento en cabañas de hadas/Grupo Maden



Descripción de la presentación del equipo del proyecto. En el estable paisaje de Prapashticë, Fairy House — literalmente «cabaña de hadas “Or Fairy Cottage” es un lugar donde las personas, los animales y la naturaleza comparten el mismo espacio, donde se añaden inteligentemente gestos arquitectónicos simples a la estructura agrícola existente. El enfoque de diseño desarrollado por Maden Group se basa en el concepto de interconexión ambiental; La arquitectura actúa como intermediaria entre las personas, la naturaleza y la tradición. En lugar de reemplazar lo que ya existe, el proyecto se basa en ello, utilizando materiales naturales y estrategias espaciales que enfatizan la continuidad y la autenticidad.

Ubicado en un terreno abierto, el proyecto se caracteriza por su estructura tradicional y su estrecha conexión con la naturaleza. Nuestra visión era transformar el complejo agrícola existente en un entorno hotelero de uso mixto que respete su carácter rural, al tiempo que introducimos nuevos programas e instalaciones modernas. Uno de los principales desafíos del proyecto fue la reutilización adaptativa del granero existente, lo que requirió la transformación inteligente de una estructura agrícola en un espacio acogedor. Este acogedor edificio pasó de ser un antiguo establo a un edificio multifuncional con un mercado en la planta baja y oficinas y dormitorios para el personal en el segundo piso. Esta transformación se logró mediante el uso de materiales naturales como madera, ladrillos de barro y paja, elegidos por su sostenibilidad, propiedades térmicas y armonía visual con el entorno rural.

El diseño interior fortalece aún más esta narrativa al combinar elementos tradicionales con un lenguaje arquitectónico moderno. Entre los elementos decorativos destacan las obras de los artistas locales Jakup Ferri y Adem Kastrati, que enriquecen el espacio con fuertes rasgos artísticos locales. Los objetos tradicionales y los materiales naturales (paja, madera y piedra) se reintroducen de forma contemporánea, creando un interior familiar y refinado a la vez. Este equilibrio entre tradición y modernidad da como resultado espacios funcionales, cálidos y con un claro arraigo local.

El jardín de animales es otro componente clave del proyecto. El diseño circular de la estructura fomenta la interacción social y une a las personas. Originalmente concebido como un escenario central, el diseño se adaptó inteligentemente para conservar un árbol existente, que ahora ocupa el centro de la composición. Esta decisión fortalece la relación entre los seres humanos y la naturaleza. Este diseño permite que el espacio funcione cómodamente en todas las estaciones al tiempo que brinda protección y apertura. Se seleccionaron cuidadosamente materiales naturales como la piedra y la madera para mejorar las conexiones sensoriales y visuales con el paisaje circundante.


“Kasollet e Zanave” es un ejemplo de cómo intervenciones arquitectónicas bien pensadas pueden revitalizar estructuras existentes al mismo tiempo que protegen los valores ambientales y culturales. Al integrar materiales naturales, respetar las limitaciones del sitio y celebrar el carácter local, el proyecto hace una contribución positiva a su comunidad y paisaje.
