El Ayuntamiento de Málaga exigirá el cálculo de la huella de carbono en los contratos públicos • Posible construcción
él Ayuntamiento de Málaga Se han introducido nuevas medidas para luchar contra el cambio climático incluyendo cláusulas medioambientales en algunos contratos públicos. Entre ellas se incluyen el cálculo de la huella de carbono, el uso de vehículos menos contaminantes y la introducción de medidas específicas en los contratos de suministro de alimentos. La iniciativa, que está vigente desde principios de este año, tiene como objetivo reducir la huella de carbono de los servicios y bienes subcontratados.

Se aplicarán nuevas condiciones especiales de ejecución durante el proceso de desarrollo del contrato, en lugar de ser un requisito previo de solvencia o criterios de entrada, garantizando así la igualdad de trato, la libre competencia y la participación en la contratación pública sin restringir la participación de los oferentes.
Cálculo y seguimiento de la huella de carbono
El ayuntamiento exigirá a las empresas que tengan contratos de servicios repetidos con unidades de obra similares durante varios años que presenten informes sobre la huella de carbono de sus actividades. Las empresas que utilicen la calculadora de huella de carbono facilitada por la Junta de Andalucía podrán medirla de forma gratuita. Se deberá presentar un primer informe de estimación 15 días después del inicio del contrato, otro informe anual con datos reales del período de servicio y un informe final con datos actualizados de todas las anualidades, presentado al menos un mes antes de la finalización del contrato.
En una segunda fase, el Ayuntamiento de Málaga prevé introducir disposiciones que permitan a las empresas no sólo calcular sino también reducir su huella de carbono durante la prestación de servicios, en línea con la estrategia de economía circular aprobada por el Ayuntamiento en enero de 2025.
Asimismo, en los contratos que requieran desplazamientos o transportes, se fomentará el uso de vehículos con menores emisiones de gases contaminantes, y en los contratos de suministro y restauración se incluirán medidas dirigidas al consumo de alimentos frescos, locales y de temporada, en línea con la normativa nacional para evitar la pérdida y el desperdicio de alimentos.