Siete hábitos de fotografía de retratos que separan silenciosamente el trabajo promedio del gran trabajo
Pequeños ajustes pueden resolver silenciosamente un problema que a menudo encuentras en los retratos: una foto que parece planeada, pero no real. Este vídeo destaca algunas de las pequeñas decisiones durante el rodaje que cambiaron la sensación del set sin convertirlo en un ejercicio técnico.
nunca vengo a ti Mickey Lallyeste útil video enumera siete hábitos de retrato que van más allá del consejo habitual de “no cortarte las extremidades”. La primera tensión que menciona es familiar: llegas con una lista de tomas clara y luego la escena parece escenificada. Su respuesta es tratar los momentos “intermedios” como tomas reales, no de relleno, y estar preparado para cuando el sujeto se ajuste la ropa, mire hacia otro lado o se mueva entre ubicaciones. Para hacerlo más fácil, mantiene una pequeña cámara ya encendida para que no haya fricción cuando las cosas suceden rápido. Es una idea sencilla, pero te obliga a centrarte más en la persona y menos en el plan.
También desafía el hábito común de exprimir todos los ángulos desde una hermosa posición. En cambio, recomienda incorporar una actividad en la sesión que le dé al sujeto algo que hacer además de “pose”, es decir, cambiar de postura, manos y expresión de una manera que no pueda fingir cuando se le ordene. Estos ejemplos son intencionales: un paseo por el mercado, jugar al fútbol, escalar en el parque, cualquier cosa que se adapte a la energía de cada uno. Luego toma medidas enérgicas contra los accesorios, no prohibiéndolos, sino pidiéndote que dejes de usar cualquier cosa que hayas visto en línea. La cuestión no es que cada accesorio necesite una historia de fondo, sino que un objeto extraño puede crear una foto que no podrías haber planeado. Agrega otro empujón que es fácil pasar por alto: a veces, el encuadre más fuerte de una escena no es la cara, por lo que es necesario notar que las formas, las telas y los colores chocan cuando suceden.
Si alguna vez te ha resultado difícil explicar una pose en voz alta, este consejo de planificación puede resultarte muy útil. En lugar de utilizar un gran panel de estado de ánimo, dividió las referencias en tableros específicos, incluido uno solo sobre poses. De esta manera puedes mostrar una única imagen de referencia y pedir algo parecido, luego ajustar desde allí sin convertir el sujeto en una copia de la referencia. Más adelante, recomienda utilizar el modo blanco y negro en la cámara mientras sigues capturando archivos sin formato para que puedas juzgar el contraste sin distraerte con los colores de la pantalla o el EVF. La última parte va en una dirección diferente: trae una segunda herramienta que pueda cambiar la textura de tu toma, como una cámara Polaroid, una cámara desechable o incluso una cámara VHS si también grabas videos. Mire el vídeo de arriba para ver el resumen completo de Lally.