Lebar — Casas de East Hampton
East Hampton Residence es una casa sencilla ubicada en East Hampton, Nueva York. Diseñado por: Helena Clunes Ross. El proyecto comenzó con una directiva inusual: crear un santuario de bienestar para quienes pasaron sus carreras vistiendo a algunas de las mujeres más fotografiadas del mundo. La diseñadora de moda Natalie De Banco, cuya marca Bronx y bancos Beyoncé, Jennifer López y Miley Cyrus la han vestido, pero ella quería que su hogar cumpliera la función opuesta a su trabajo de cara al público: un espacio de profundo silencio en lugar de espectáculo, un espacio de restauración en lugar de actuación. Esta tensión fundamental (la energía cinética de la moda y la cualidad meditativa de la arquitectura saludable) impulsa cada elección material y gesto espacial en el hogar.
Helena Clunies-Ross, de su época como directora de diseño Anouska Hempel y su formación en bellas artes, desarrollando lo que ella llama la filosofía Kalma: un enfoque que trata la luz, las sombras y los materiales naturales como elementos emocionales más que puramente visuales. La expansión de 3500 pies cuadrados opera a través de esta lente, viendo la arquitectura como una experiencia de recalibración sensorial cuidadosamente diseñada. Un cerezo bien conservado, ahora rodeado de vidrio desde el suelo hasta el techo, establece el principio organizador: la arquitectura rodea a la naturaleza en lugar de desplazarla, creando un límite poroso entre el respiro interno y la vitalidad externa.
La paleta de materiales se interpreta como un contraste deliberadamente con los acabados de alto brillo del entorno minorista de lujo. La piedra, la madera y el lino crean lo que se llama un lenguaje táctil: superficies que cambian con el tiempo y la estación. Las mamparas de listones de madera personalizadas regulan la calidad de la luz durante todo el día, transformando el intenso sol australiano en una luminosidad difusa similar a la de un spa. Las pantallas funcionan arquitectónicamente como mecanismos de privacidad y guías visuales, dirigiendo la mirada hacia momentos de concentración intencional: rincones de meditación, áreas de baño escultóricas, vegetación integrada que desdibuja los límites entre habitaciones y jardines.
Los elementos personalizados en toda la casa demuestran cómo los detalles artesanales mejoran la claridad conceptual. Un colgante de cocina diseñado por Clunies-Ross actúa como una escultura central, mientras que la madera recuperada en el área de bienestar tiene vetas y desgaste notables: la historia del material se vuelve claramente discernible. El bar clandestino del sótano introduce momentos de oscuridad controlada y encierro, creando un contraste psicológico con los pisos superiores llenos de luz. Este cambio de tono reconoce que la recuperación requiere tanto apertura como retirada, exposición y protección.