Convenio para mejorar la sostenibilidad de los edificios públicos de la provincia de Valencia • Listo para construir
Ambas partes firmaron un acuerdo de cooperación Diputación de Valencia El Instituto Valenciano de Arquitectura ayudará a los municipios de la provincia a reducir el consumo energético en los edificios públicos y avanzar hacia instalaciones más sostenibles. A través del acuerdo, se compartirá información, herramientas técnicas y experiencia para mejorar la comprensión del estado energético de los edificios municipales y facilitar la planificación de acciones de mejora y restauración energética de las instalaciones.

El acuerdo tiene una duración inicial de dos años, con posibilidad de prórroga. No habrá costo financiero directo para ninguna de las partes, ya que las acciones planificadas se implementarán con recursos de ambas entidades.
En el marco de esta colaboración, el papel de la Diputación será facilitar información sobre los estudios y valoraciones energéticas realizados en los edificios municipales de la provincia, mientras que el Instituto Valenciano de la Construcción facilitará a los técnicos provinciales diferentes herramientas y bases de datos en el ámbito de la edificación y la remediación energética.
Ahorro energético y desarrollo sostenible
El análisis energético de los equipamientos públicos permite conocer dónde se concentra el mayor consumo y qué medidas podrían ser más efectivas para reducir el consumo. Un ejemplo reciente es un estudio promovido por la Diputación Provincial sobre las piscinas municipales de la provincia, que encontró que se podrían reducir casi 2 millones de euros de gasto anual mejorando la climatización, la filtración, la iluminación y la gestión de las instalaciones.
Estas acciones también pueden reportar recompensas económicas al ayuntamiento. La Diputación Valenciana ha introducido un sistema que permite a los ayuntamientos monetizar el ahorro energético en edificios e instalaciones públicas, recuperando parte de la inversión en mejoras de eficiencia y convirtiendo las reducciones de consumo en ingresos directos para las arcas municipales.
De esta manera, la conservación de energía como medida de sostenibilidad ambiental se ha convertido también en una herramienta de gestión económica. La combinación de diagnósticos técnicos, acciones de mejora y mecanismos de monetización permite a los municipios avanzar hacia instalaciones públicas más eficientes y al mismo tiempo mejorar su capacidad fiscal.