Renace la cabecera de cada número
El diseño de la revista Fence se centra en un tipo de letra personalizado, lo que le da a Matthias Crotto el espacio para cambiar la cabecera de un efecto de goteo a uno de neón.
Lanzado en 2018 por Charlie Baker, cerca Se ha convertido en una de las revistas independientes más distintivas del Reino Unido. Cada decisión visual, desde páginas en blanco y negro hasta un único color de acento entre el naranja y el rojo impreso, surgió de un concepto de diseño estrictamente controlado pero divertido. Desde su lanzamiento, el director de arte Mathias Clottu ha dado forma a la identidad visual, creando un sistema que se mantiene consistente y al mismo tiempo permite un verdadero alcance creativo.
La fuente principal de visualización de la tipografía The Fence Magazine fue diseñada por Adrien Vasquez de Abyme Foundry. Vásquez se inspira en la impresión en madera y en las tipografías de carteles medievales para crear tipografías con personalidad real y confianza estructural. El texto utiliza una interpretación moderna del tipo de letra Jannon del siglo XVII, combinando el peso histórico con la expresividad de un tipo de letra de exhibición. La revista se basó completamente en la ilustración en lugar de la fotografía, lo que animó a que el diseño tuviera más carga visual.
Cómo el diseño de la revista Fence da forma a cada portada
El encabezado de cada número responde directamente al artículo de portada. Un número presenta letras en forma de panna cotta; otro tiene letras goteando; y el tercer canal tiene un efecto neón. El número 26 va un paso más allá, reciclando cabeceras anteriores como huevos de Pascua a lo largo de la publicación. Baker describe claramente el enfoque: “Utilizamos fuentes personalizadas para llenar el espacio y mostrarlas en voz alta cuando sea necesario”. Croteau llama al sistema “estricto pero flexible”. Ambas descripciones son ciertas. La tipografía de la revista Fence se inspira en el linaje de revistas como The Face, NME, Spy Magazine y Private Eye: publicaciones que entendían la tipografía como sonido y no como mera decoración.






