Territorio de residencia | José del Carmen Palacios Aguilar

vivir El territorio media nuestra situación y mide nuestra estancia. Determina qué tan cerca estamos de ese lugar, de ese espacio, de esa huella.
Habitar esta tierra es dejar huella, dejar que el tiempo cuente la historia de la eternidad de nuestras acciones y nuestros límites.
Habitar es dejar huellas en las cosas que nos pertenecen, renunciar a la memoria del pasado, es decir, al paso del tiempo en nuestro silencio, en nuestros pasos profundos, en los suspiros cuando afrontamos los gestos.
En cierto modo, habitar esta tierra es dejar que el tiempo explique nuestras acciones, explique los vagos recuerdos de las cosas que hemos hecho, justifique nuestra experiencia en este mundo, siempre en contra de nuestra voluntad.
