Esta casa adosada de Brooklyn de 1901 ignora las limitaciones y apuesta por los colores y flores ingleses
Dado que la casa de cuatro pisos y 3300 pies cuadrados fue renovada hace apenas una década, no necesitó una reforma completa. En cambio, Lee y sus clientes lo trataron como una reescritura: revisando cada superficie, repintando donde fuera necesario y rediseñando áreas clave para que se adaptaran mejor a la vida diaria de los propietarios.
“Sabía que quería que cada habitación tuviera una sensación muy específica y una identidad propia”, explica el cliente, que pasó largas horas escribiendo el guión y recorriéndolo por toda la casa durante el día. La tarea de Lee era expresar estas identidades únicas sin convertir la casa en un mosaico de ideas en competencia.
La solución fue crear una línea a través de las escaleras y los pasillos, con flores de Hackney House envolviendo las paredes, pintura verde azulado claro cubriendo los peldaños de las escaleras y un corredor oscuro con detalles de plantas rojas que fundamentan el espacio. La combinación crea un tono audaz y ecléctico: un guiño a la campiña británica con un toque de artes decorativas También hay un estilo retro nórdico. Cada habitación evoluciona a partir de este centro visual, ya sea inclinándose hacia el dramatismo o proporcionando un contrapunto más tranquilo.
.jpg)
.jpg)