Casa sustentable de dos niveles construida para la vida en el bosque

Escondido en una zona frondosa de Melbourne, Australia, arquitectura curva Se diseñó una residencia de dos niveles que responde directamente a su entorno. En lugar de competir con el paisaje, la casa trabaja con él, utilizando corteza de hierro de origen local y bloques de hormigón de madera innovadores para crear una estructura sólida y resistente.

La ubicación está situada en medio de una exuberante vegetación, por lo que se han tomado cuidadosas consideraciones de diseño. La casa está situada en una zona propensa a incendios forestales y tiene la clasificación BAL-29, lo que significa que los arquitectos tuvieron que cumplir estrictamente las estrictas normas de construcción. Cada elección de material es importante y la seguridad es tan importante como el estilo.

Para cumplir con los requisitos de BAL-29, la casa está construida sobre una plataforma sólida de bloques de hormigón y hormigón de madera. Se eligió Ironbark por sus propiedades naturales resistentes al fuego, lo que lo convierte en una opción práctica y duradera para el revestimiento de paredes exteriores.

El propio hormigón de madera desempeña un papel protagonista. Este bloque de construcción ligero y sostenible está fabricado a partir de residuos de madera y ofrece una alternativa respetuosa con el medio ambiente a la construcción tradicional de mampostería. Al reutilizar subproductos de la madera, el material reduce el desperdicio y al mismo tiempo proporciona resistencia estructural. Es un ejemplo sutil pero poderoso de cómo la sostenibilidad puede integrarse directamente en la esencia de un edificio.

El hormigón y la mampostería ofrecen algo más que protección contra incendios. Su robustez y masa térmica ayudan a mantener una temperatura interior uniforme durante todo el año. Esto mejora la eficacia del diseño solar pasivo, permitiendo que la casa regule naturalmente el calor y el frescor según las estaciones. En un clima con condiciones que cambian rápidamente, este equilibrio es fundamental.

En el interior, los bloques de hormigón de madera siguen existiendo, conectando visualmente el exterior y el interior. Complementa los pisos de concreto agregado pulido y las maderas nobles locales para crear una paleta de colores cálida pero robusta. Los materiales tienen una honestidad táctil y cada superficie refuerza la idea de que se trata de una casa construida para durar.

Mire más de cerca y la historia material se vuelve más clara. La textura de los bloques de hormigón de madera y los ricos tonos de la corteza de hierro revelan la artesanía detrás de la construcción. Juntos han dado forma a una casa que es a la vez funcional y hermosa, demostrando que la elección cuidadosa de los materiales puede determinar no sólo el aspecto de una casa, sino también cómo se vive en el bosque.

En un entorno boscoso donde las regulaciones son estrictas y se debe respetar el medio ambiente, esta casa de dos niveles en Melbourne muestra cómo la seguridad, la sostenibilidad y el diseño sólido pueden ir de la mano.