La UPCT utiliza inteligencia artificial a partir de residuos de construcción para desarrollar un “cemento sin cemento” • Se puede construir
Investigadores de la Universidad Politécnica de Cartagena (TC combinada) participa en el desarrollo de modelos predictivos que utilizan inteligencia artificial (IA) para generar materiales cementosos a partir de residuos de construcción y demolición, reduciendo así la huella ecológica de los edificios. Se trata de un “cemento sin cemento” que reduce la cantidad de escombros y reduce la huella de carbono ya que captura activamente dióxido de carbono de la atmósfera en el marco del proyecto CO2mchrete.

El proyecto CO2mchrete recibió financiación del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI) dentro del programa Misiones 2024 y ha alcanzado una madurez técnica de TRL 5 y ha sido verificado a escala de laboratorio. El proyecto está liderado por Técnicas Reunidas, con aportaciones de Cementos Cruz, Ferrovial y Urdecón, además de CTC, kilogramo naliaUCLM y UPCT. En la parte desarrollada por la UPCT, además del investigador principal Carlos Parra, también participaron Isabel Miñano y José Miguel Piñero, y en los aspectos empresariales relacionados con el proyecto también participaron Francisco Benito y Antonio Jesús Martínez.
Reutilización de residuos de demolición
Carlos Parra, investigador principal del Grupo de I+D+i en Ciencia y Tecnología Avanzada de la Construcción de la UPCT, destacó el proyecto hormigón de dióxido de carbono Se ha demostrado la viabilidad de convertir residuos de demolición y escorias siderúrgicas en materiales de construcción altamente duraderos mediante la mineralización. Considerando que el cemento convencional representa el 8% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, este enfoque se propone como un camino relevante hacia la descarbonización.
El equipo de investigación desarrolló una herramienta digital y una aplicación basada en inteligencia artificial para determinar si el hormigón de los edificios que se van a demoler se puede reutilizar. Para satisfacer las necesidades de estos modelos, se realizaron pruebas en diferentes fábricas de la región, aplicando técnicas de ultrasonidos, ensayos de dureza e inspección visual, cuyos resultados fueron posteriormente verificados en el laboratorio de la UPCT.
El análisis integra hasta 100.000 datos de repositorios bibliográficos y experimentales y utiliza los datos para entrenar modelos predictivos confiables. Estas herramientas pueden evaluar el comportamiento del hormigón reciclado en tres usos principales: molienda fina para producir geopolímeros que reduzcan las emisiones relacionadas con el cemento; utilizar como material de relleno para mejorar la durabilidad y reducir la porosidad; y su uso como sustituto del árido reciclado de la grava natural, con menor impacto ambiental que la minería en cantera.