Hikarigami Lighting crea una nueva tecnología de acabado
Desde la antigüedad, el poder de la artesanía ha penetrado en todos los aspectos del diseño. existir Escuela de Graduados de Diseño de Harvardalumno Annie Xing, Lucas Fiorante, Jose Fujinamiy Chi Zhang Investigue la lógica de la artesanía y si la robótica puede aprender estos gestos claramente humanos. Una combinación de dos palabras japonesas: “hikari”, que significa luz, y “kirigami”, el arte de cortar y doblar hojas individuales de papel en formas tridimensionales.Dios de la luz Explore la intersección del código digital y el poder físico.
Lo que comenzó como una placa plana de aluminio evolucionó hasta convertirse en una luminaria volumétrica compuesta por seis paneles formados, cada uno de los cuales crea un campo de luz dinámico. En función del proceso y el cronograma, el material primero se corta con láser utilizando un patrón de celosía variable derivado de simulaciones computacionales y luego se le da forma mediante modelado incremental robótico, transformando superficies planas en espacios sin el uso de moldes o herramientas tradicionales.
Al igual que en la cota de malla, cada tema sigue una lógica secuencial, pero no hay dos iguales. La red varía en densidad y geometría, dirigiendo cómo el aluminio se dobla, resiste y finalmente refracta la luz. El resultado es una superficie porosa que refracta la luz donde la estructura, la textura y la iluminación se producen simultáneamente en un único proceso de producción.
Un brazo robótico (un modelo industrial de ABB guiado por Grasshopper y secuencias de comandos de trayectoria personalizadas) presiona la placa de metal con precisión submilimétrica, formando cada panel punto por punto. El proceso, conocido como conformado incremental de un solo punto, se inspira en la fabricación aeroespacial y automotriz, pero aquí se reinventa como una herramienta para la exploración del diseño. Cada transformación es reflexiva pero receptiva y produce cambios sutiles que hacen que cada panel y cada chorro de luz sean distintos.
El poder mágico del Dios de la Luz puede parecer similar, pero tiene su propio patrón. Su poder mágico proviene de dentro. Cuando se iluminan, los seis paneles actúan como difusores y lentes, proyectando patrones de luz cáusticos que se mueven a través de las paredes y los pisos. La experiencia no es estática ni singular; evoluciona con el movimiento, el ángulo y la distancia, a veces mezclándose con la atmósfera y otras revelando un lenguaje superficial denso, casi textil.
El aluminio en bruto y sin terminar lleva las marcas de su propia creación: sutiles irregularidades, texturas direccionales y tensión residual dejada por herramientas robóticas. Estos no son defectos sino registros visibles del proceso, que permiten que el objeto transmita su propia historia romántica de creación. El material cambiará con el tiempo, adquiriendo una pátina desarrollada por el uso y el entorno.
El equipo de estudiantes graduados de Harvard es el siguiente: Annie Xing, que dirige el diseño y la fabricación computacionales; Luke Fiorante, que se especializa en fabricación robótica y programación de trayectorias de herramientas; Joseph Fujinami, que supervisa la fabricación y el montaje estructural; y Zhang Chi, quien contribuyó a la fabricación de robots. Completado en 2025, el proyecto representa un nuevo paradigma de fabricación donde el proceso y la automatización son colaboradores y la variabilidad y la precisión coexisten en el mismo lenguaje material.
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Fotografía: Annie Xing, Luke Fiorante, Joseph Fujinami y Chi Zhu.









