La mayoría de los fotógrafos son aburridos.
Ahí lo dije. bien. No incompetente. No sin talento. Aburrido. Y el aburrimiento es aún peor.
Las malas fotografías pueden al menos ser divertidas. Podría ser, borracho, atravesar las paredes a las dos de la madrugada, con la frente sangrando y exigiendo otra ronda. Bored Photography llega a tiempo, limpia los zapatos en la puerta y pregunta dónde pones los posavasos.
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