Lo que aprendimos: Creando el futuro
sabiduría de manos
“Construyendo el futuro” también vuelve siempre a la importancia del conocimiento manual. En una era cada vez más influenciada por la automatización y la producción digital, muchos fabricantes creen que la mano sigue siendo una herramienta compleja de observación, adaptación e invención. La artesanía no es lo opuesto a la tecnología, sino una forma de enriquecer la tecnología.
Sophie Lou JacobsonLas piezas de vidrio soplado celebran los sutiles cambios que se producen gracias a la estrecha colaboración con expertos artesanos. Tres rondas de esto El vidrio fundido se transforma en formas delicadas inspiradas en comidas familiares, equilibrando la precisión con la alegría. Luis Prosser La cestería se aborda con humor y experimentación, mostrando cómo las técnicas tradicionales pueden generar un lenguaje contemporáneo inesperado. Su trabajo nos recuerda que la producción es definitivamente más que la ejecución de una idea. Pensar y hacer ocurren simultáneamente, informándose mutuamente a través de un diálogo continuo con el material.

Jalea clásica, Miwa Ito | Imagen cortesía del artista.
haciendo comunidad
Muchos colaboradores amplían la definición de artesanía más allá del fabricante individual. A lo largo del capítulo se utilizan talleres, conocimientos locales, recursos regionales y redes de colaboración, lo que revela que la creatividad a menudo se desarrolla a través de relaciones más que de autorías individuales. El valor de un objeto es inseparable de las personas, lugares y ecosistemas que lo hacen posible.
Fernando RaposLas colaboraciones a largo plazo con comunidades agrícolas demuestran cómo el diseño puede mejorar las economías locales y al mismo tiempo reconstruir los paisajes. proyecto gunia destaca el papel de los artesanos en la preservación de la identidad cultural en tiempos de cambios profundos, mientras que, por ejemplo, Fundación Visteria Invertir en apoyar a la próxima generación de artesanos. Juntos, estos proyectos proponen una comprensión más amplia de la autoría, reconociendo las muchas manos, historias y comunidades integradas en cada acto de creación.

Gunia trabaja con una red de más de 150 artesanos en toda Ucrania para crear sus gamas | Imagen cortesía de Gunia
La belleza del proceso.
La belleza misma también adquiere un nuevo significado: no existe como una superficie pulida o una estética acabada, sino que a menudo emerge a través del proceso, la experimentación y la voluntad de aceptar la incertidumbre. Estas obras destacadas invitan a los espectadores a apreciar el tiempo, el trabajo y la transformación que las moldearon.
Laila GoharLos paisajes lúdicos hechos con comida celebran la temporalidad y la performatividad, mientras cecilia pelo de camelloEl monumental quipu conecta el tejido, el paisaje y la memoria a través de un poderoso gesto de recuerdo colectivo. Lucía Pietrousti y Filippa Ramos Se anima a los espectadores a repensar la relación entre los humanos y otros seres vivos, extendiendo la artesanía más allá de la producción de objetos hacia conversaciones ecológicas más amplias. En cada caso, la belleza es inseparable del proceso y se revela gradualmente a través de la participación, la atención y el cuidado.

Sillón Loaf de Laila Gohar | Foto de Laila Gohar Brian W Ferry
Tecnología humanizada
La tecnología aparece a lo largo del capítulo, pero rara vez como un fin en sí misma. En lugar de celebrar la innovación por sí misma, muchos colaboradores exploran cómo las herramientas digitales, los sistemas biológicos y las tecnologías emergentes pueden respaldar relaciones más reflexivas con los humanos y el medio ambiente. La medida del progreso no es la eficiencia sino la calidad de estas relaciones.
Los proyectos que investigan la biofabricación, la informática sostenible y los nuevos sistemas de materiales muestran que el desarrollo tecnológico no tiene por qué producirse a expensas de la responsabilidad ecológica. acuerdo solar propone una infraestructura digital alternativa formada por la disponibilidad de luz solar en lugar de su consumo constante, al tiempo que experimento de pigmentos vivos y Materiales renovables Sugerir formas más silenciosas de innovación basadas en la colaboración en lugar de la extracción. El futuro que aquí se imagina no es ni nostálgico ni utópico. Es práctico, experimental y muy preocupado por las consecuencias de cómo elegimos hacerlo.

Una vista del Laboratorio de Materiales del Futuro | Imagen proporcionada por el Instituto Jan van Eyck
construir mañana
Si echamos una mirada retrospectiva a Construyendo el futuro, una lección se vuelve cada vez más clara. La artesanía ya no se define por materiales, técnicas o disciplinas específicas. Es una forma de abordar un mundo que valora el enfoque por encima de la velocidad, la colaboración por encima del aislamiento y la gestión a largo plazo por encima de la producción a corto plazo. Ya sea que se expresen a través de la arquitectura, el vidrio, los textiles, los sistemas biológicos, la escultura o la tecnología digital, los proyectos aquí reunidos se esfuerzan por entender la creación como una práctica cultural continua y no como un resultado final.
Durante gran parte del siglo pasado, la artesanía se posicionó como la contraparte de la industria, existiendo en algún lugar entre la tradición y la nostalgia. Las voces reunidas en este capítulo ofrecen diversas perspectivas. Revelan la artesanía como un sitio experimental donde se cruzan el pensamiento ecológico, la innovación tecnológica, la sabiduría material y la memoria cultural. En el proceso, proponen que el futuro no se forjará únicamente a través de la novedad, sino a través de nuestra voluntad de aprender de los materiales, de los demás y de las innumerables formas de conocimiento que continúan dando forma al mundo a mano.

Gran Monstruo de Sisal, 2018, Fernando Rapos. Imagen cortesía del artista.
Este artículo es parte del capítulo “Construyendo el futuro” de designboom, que explora lo que significa ser un creador en el mundo actual y el futuro de la artesanía. Descubre más historias relacionadas aquí.