Laboratorio Óptico de Tecnalia clave para evaluar la respuesta del SRI al calor urbano • Disponible para construcción
laboratorio óptico kilogramo naliaCertificado por ENAC según la norma ASTM E 1980-24, se posiciona como un importante aliado para apoyar a las administraciones públicas, estudios de arquitectura, fabricantes y gestores de ciudades en la lucha contra el efecto isla de calor y el diseño de entornos urbanos más sostenibles. El laboratorio mide el Índice de Reflectancia Solar (SRI), una métrica que evalúa la reflectancia solar y la emisividad térmica.

El SRI adquiere importancia en el contexto de eventos de calor extremo y el efecto isla de calor, un fenómeno en el que las temperaturas ambientales urbanas aumentan significativamente en comparación con las áreas cercanas. La elección de los materiales utilizados para techos, suelos y otras superficies expuestas al sol tiene una importancia estratégica.
Índice de reflectancia solar de materiales urbanos y de construcción.
El índice de reflectancia solar combina dos parámetros técnicos: albedo solar (una medida de la capacidad de una superficie para reflejar la radiación solar) y emisividad térmica (una medida de la capacidad de una superficie para liberar y absorber calor). A partir de estas dos magnitudes se puede obtener una referencia objetiva sobre la tendencia de los materiales a calentarse cuando se exponen a la radiación solar. Un valor SRI alto significa que la superficie alcanzará temperaturas más bajas y será menos susceptible al sobrecalentamiento del ambiente.
Por tanto, el indicador se ha convertido en una herramienta de apoyo para fabricantes de materiales, arquitectos, urbanistas y administraciones públicas con el objetivo de reducir el efecto isla de calor urbano, mejorar el confort térmico en los espacios urbanos, reducir el consumo energético relacionado con la climatización de los edificios, cumplir los requisitos de certificaciones medioambientales como LEED e integrar estándares de sostenibilidad y adaptación climática en sus proyectos.
Pruebas aprobadas por fabricantes, arquitectos y autoridades reguladoras.
Los laboratorios de Tecnalia dan soporte técnico a diferentes profesionales. Entre ellos se encuentran los fabricantes de materiales de construcción que buscan verificar y mejorar las prestaciones térmicas de los productos expuestos a la radiación solar, los arquitectos y urbanistas que deben elegir soluciones para reducir el impacto térmico en los entornos urbanos, las administraciones públicas que desarrollan estrategias de adaptación al clima y los constructores y administradores de edificios que necesitan justificar las prestaciones energéticas de los materiales utilizados.
El SRI permite comparar objetivamente el comportamiento térmico de diferentes acabados y materiales. Esto ayuda a seleccionar soluciones que minimicen el sobrecalentamiento urbano, cumplan con los requisitos de eficiencia energética y sostenibilidad, eviten la duplicación de pruebas en otros países gracias al reconocimiento internacional de ENAC y aceleren el acceso a los mercados globales a través de informes reconocidos.
La acreditación del laboratorio cubre mediciones de reflectancia solar y emisividad térmica, dos variables necesarias para cálculos precisos del SRI. Según información facilitada por Tecnalia, los resultados obtenidos a través de estas pruebas están reconocidos por más de 70 países.
La responsable técnica Sara Zubia dijo laboratorio óptico El Dr. Tecnalia dijo: “El SRI es una herramienta de datos clave para evaluar cómo los materiales pueden ayudar a reducir el sobrecalentamiento urbano. Unos valores altos de SRI significan superficies más frías, edificios más eficientes y ciudades más cómodas. En Tecnalia, proporcionamos a los agentes industriales y urbanos una seguridad probada y certificada, que es vital para avanzar hacia un entorno más resiliente y sostenible”.
En definitiva, con esta certificación, kilogramo nalia Reforzar su compromiso con la adaptación climática, la eficiencia energética y el desarrollo de soluciones innovadoras para crear un entorno construido más saludable. La ISR se convierte así en una herramienta estratégica para diseñar ciudades más frescas, más eficientes y preparadas para el futuro.