casa lucio costa / amanda arcuri


Descripción de la presentación del equipo del proyecto. El objetivo fue reflexionar sobre la relación entre la cocina y otros espacios de la Casa Duvivier-Byington, ubicada en Río de Janeiro, diseñada en 1988 por el arquitecto carioca Lúcio Costa. Cuando se diseñó y construyó la casa, la cocina era una habitación relativamente pequeña y cerrada. Con el tiempo, los estilos de vida cambiaron y este espacio pasó a ocupar un papel central en la dinámica de la casa, con gran persistencia, cumpliendo múltiples funciones y puntos de encuentro.


Lúcio Costa describe el proyecto como una casa de una sola planta que “se derrumba sobre un abismo”, en referencia al terreno de fuerte pendiente sobre el que está construida. El nivel de calle alberga el paso, la cocina, el comedor, el salón y la terraza, mientras que el resto de estancias -cuatro dormitorios, despacho, taller, sala de apoyo y zona de servicio- se distribuyen en las dos plantas inferiores. Este último da acceso a las zonas exteriores libres, piscina y jardines, e incluso más allá.



En el proyecto original, la cocina era un espacio muy definido: la pared que separa la cocina del comedor esconde una vista deslumbrante de Río de Janeiro – Lagoa, Cristo Redentor – que sólo se puede admirar a través de las ventanas del comedor. Por su parte, el muro que da al garaje interrumpe la comunicación con el entorno del nivel de acceso (ligeramente inferior, pero único plano de continuidad posible, de nuevo en función de la pendiente del terreno).

La intervención propone la eliminación de estos dos muros y el replanteamiento de los límites con una estructura metálica -en línea con el color negro original de la fachada pero pintada de amarillo- permitiendo flexibilidad de la envolvente, además de reorganizar los pisos superior e inferior de la cocina del estudio y conectar el ambiente con un banco de hormigón de 8 metros de largo que soporta todas las actividades dentro del espacio.
