Los barrios como último recurso de resistencia social. Ensayo sobre comunidades pasadas, presentes y futuras (3) | Adolfo Gabriel Ayala Moreno

futurama o comunidad del mañana
Las comunidades del mañana serán como las ciudades de hoy, salvo que todo se reducirá en tiempo, tamaño, distancia y consumo; Las comunidades del mañana serán como las ciudades de hoy, pero más compactas, receptivas, sostenibles, autosuficientes y autorregeneradoras: tendrán memorias como el cuerpo humano. Las comunidades responderán y funcionarán como un gran sistema, como pequeñas unidades de células independientes. Todo lo que hoy representa problemas a nivel de ciudad, que afecta directamente a la comunidad, dejará de ser un problema en el futuro porque algunos de ellos pasarán a ser parte del pasado, p.e. Liquidezno porque cada vez habrá formas más rápidas de desplazarnos, sino porque ya no tendremos que recorrer largas distancias; producción de alimentosse abordará porque todos tenemos acceso a los grupos comunitarios de producción de alimentos del futuro a escala comunitaria, donde todo se producirá en la comunidad, para la comunidad y se hará de manera comunitaria.

Sólo se producirán los productos necesarios y miles de hectáreas de tierra que actualmente se utilizan para la producción serán liberadas y transformadas en lo que alguna vez fueron vastas extensiones de bosque natural; visitar un vivienda dignacomo gran industriapasará a ser un capítulo más de los libros de historia, al igual que el término “vivienda digna”, porque todas las casas serán dignas porque todas cumplen y cumplirán la misma función: dar cobijo a los seres humanos; Acceso al agua y producción de energía.Al igual que ocurre con la producción de alimentos, que se realizará dentro de la comunidad y se distribuirá de manera comunitaria, cada edificio será adaptado, diseñado y construido para satisfacer parte de las necesidades de la comunidad, siendo la palabra común “colaboración”; este Deforestacióndejarán de existir, no porque los bosques ya no existan, sino porque los humanos serán más conscientes de la importancia del medio ambiente natural y se volverán uno con él; Consumo responsable y eficienteno solo será una regla de urbanización, sino también un requisito básico para cualquier comunidad que viva en la comunidad en el futuro. Los valores más preciados serán el elemento humano, social, colectivo, y la palabra “espacio público” será eliminada del léxico de la Real Academia y sustituida por “espacio colectivo”. Asimismo, el “urbanismo” será reemplazado por el “humanismo”, ya que los seres humanos volverán a estar en el centro del arte del diseño comunitario en el futuro. Vitruvio tenía razón, al igual que Aristóteles y Platón.

En el futuro, creo que las ciudades perderán su dominio y las comunidades se convertirán en los actores principales. Ya no pensaremos en Asunción o Buenos Aires, Quito o Río de Janeiro, Montevideo, Lima, La Paz, Santiago o Bogotá, Barcelona o Madrid, París, Londres, Amsterdam, Atenas o Roma, sino que juntos en sus comunidades crean una unidad similar a la que hoy sucede en algunas ciudades. Por ejemplo, no es necesario citar la ciudad de París cuando se hace referencia a “MontmartreO mencionar Barcelona al referirnos a “Barcelona”, o mencionar Buenos Aires al referirnos a “Boca”, o finalmente mencionar “Londres”circo piccadilly“, estas comunidades, y otras, tienen y tendrán identidad propia y no serán reconocidas por algún aspecto específico, sino por la forma en que saben convivir con el entorno natural y reforzarán un aspecto clave: se convertirán en espacios para salvar y proponer encuentros con los demás. Lo que acabo de aprender Una palabra: “performatividad”, que es la capacidad de construir una identidad a través de la repetición constante. Descubrir esta “identidad” es crucial para una comunidad y sus habitantes, porque en definitiva, es una sociedad que construye comunidad y pertenencia, y los nuevos residentes de la futura comunidad establecerán y controlarán de alguna manera la imagen de su entorno.

barrio neuronal. Comunidad
Hablar del pasado, del futuro y hasta cierto punto del presente es por lo que urge ser conscientes de las formas en las que estamos cambiando nuestras comunidades, entornos naturales y construidos. Desde la primera impresión Sobre arquitecturaEn 1486, poco más de quinientos años después, aquellos amplios principios del conocimiento que nos presentó Vitruvio -y hay que recordar que Platón ya había enfatizado cómo cultivar estas artes- como la literatura, la ciencia, la filosofía, la música, el arte, el derecho, las leyes astronómicas, ¿por qué no?”estructura neuronal” tal como está plantado en Gaia LeandriLa arquitectura del futuro: la neurociencia y el diseño de espacios humanos“Trabajar juntos de manera multidisciplinaria se convertirá en una nueva forma de pensar y diseñar espacios colectivos, de una manera que conecte en lugar de separar.
Los planificadores urbanos, con la información y el conocimiento que tienen hoy, deben –debemos– lograr un impacto positivo hoy. Debemos saber capitalizar los errores del pasado. Como seres humanos, somos sensibles y experimentamos emociones positivas y negativas, agradables y desagradables en torno a los espacios en los que nos movemos y vivimos. Si nosotros, como urbanistas, pretendemos construir estos nuevos escenarios urbanos, el tiempo pasado en los espacios públicos será un factor clave. Debemos entender y planificar estos espacios como extensiones del hogar, donde se planifican y realizan actividades cotidianas y espontáneas; trabajar, estudiar, meditar, divertirse, construir y fortalecer conexiones sociales serán las actividades principales e importantes porque afectan nuestra forma de pensar. Hasta cierto punto, las ciudades del pasado también se convertirán en las ciudades del futuro, ya que cada pasado será reevaluado cultural, social y arquitectónicamente. La inteligencia no es artificial, es natural, porque no hay nada artificial en la naturaleza. Todas las cosas hechas por el hombre se adaptarán a la naturaleza.

regeneracióndejará de ser un verbo transitivo y se convertirá en una acción que no necesita complementos y en una forma de entender el urbanismo centrado en el entorno humano y natural. Hablar de inteligencia artificial en el futuro es como decir que el cambio climático no existe, aunque actualmente estemos sufriendo sus efectos. Las comunidades del futuro serán más eficientes e inteligentes que las de hoy porque la naturaleza volverá a sus raíces naturales. De manera similar a cómo se regeneran las heridas de la piel, las ciudades a través de las comunidades podrán gestionar de forma eficaz y natural todas las heridas que los humanos introducen en los sistemas naturales.
Si bien hoy suena como una utopía, en la comunidad del futuro, cada proyecto relacionado con la comunidad será decidido y aprobado por la comunidad porque serán ellos quienes construyan el medio ambiente, en lugar de tener otros actores secundarios y distantes de la comunidad y el gobierno de la ciudad o el alcalde decidiendo qué hacer o no hacer, como es el caso ahora. Las comunidades se convertirán en la “nueva sabiduría” de las ciudades y comunidades.