Esta casa moderna se pliega, se inclina y se abre completamente a las vistas.

arquitectura entusiasta Se ha diseñado una casa contemporánea en East Fremantle, Australia, y su llamativo techo plegable la distingue.
Ubicada en un sitio elevado en el corazón de la ciudad, la casa utiliza la forma del techo y el diseño angular para responder directamente a su entorno. El techo plegado refleja la caída natural del terreno, mientras que la geometría nítida del plan permite que la casa aproveche al máximo su altura y sus vistas.

Internamente, la paleta de colores interior aporta equilibrio a la forma arquitectónica. El hormigón reciclado apisonado y la piedra caliza crean una sensación fuerte y arraigada en toda la casa, mientras que se introduce madera para suavizar el espacio y añadir calidez. Juntos, estos materiales crean un interior tranquilo que se siente reflexivo en lugar de pesado. Desde la entrada principal, una escalera de acero negro y madera conduce hacia arriba, creando una fuerte conexión visual entre los niveles.



En lo alto de las escaleras, se abre la sala de estar principal. El salón cuenta con una chimenea rodeada por una gran extensión de cristal que se extiende por todo el espacio. Las puertas corredizas de gran tamaño permiten que los espacios interiores fluyan sin problemas hacia el balcón, reforzando la conexión entre el interior y el exterior y aprovechando al máximo la posición elevada de la casa.
Diseñados teniendo en cuenta la ventilación cruzada, los espacios habitables se pueden abrir completamente al río sin dejar de estar protegidos, creando un ambiente abierto y cómodo durante todo el año.

El balcón es una extensión de la sala de estar. Desde este punto de vista elevado, ofrece vistas panorámicas y un amplio espacio para un salón al aire libre, un comedor y una cocina al aire libre exclusiva con barbacoa. Este es un espacio diseñado para el uso diario, ya sea para entretenerse o simplemente disfrutar de la vista. En el interior, una gran mesa de comedor de madera se encuentra entre la sala de estar y la cocina, dividiendo hábilmente las áreas manteniendo un flujo continuo.


En la cocina, los azulejos del metro recubren las paredes, complementando las encimeras claras y la gran isla central, y contrastando con los gabinetes oscuros. El almacenamiento se mantiene discreto, con la despensa oculta detrás de puertas corredizas laterales, lo que hace que la cocina parezca abierta y ordenada.



Uno de los baños ofrece un contraste más íntimo. El tocador de madera oscura se destaca contra las paredes de azulejos claros, agregando profundidad y calidez. Una bañera independiente está ubicada directamente debajo del tragaluz, lo que aporta luz natural al espacio y realza la sensación de calma y minimalista del hogar.


Esta casa de East Fremantle muestra cómo un fuerte movimiento arquitectónico puede dar como resultado espacios relajados, cálidos y habitables. Al plegarse, inclinarse y abrirse a la vista, la casa permite que su entorno ocupe un lugar central.