Casa Olivos / Gonzalo Bardach Arquitectura


Descripción de la presentación del equipo del proyecto. Ubicada en las faldas del campo de golf, “Casa Olivos” se concibe como un refugio, con ininterrumpidos prados verdes y árboles entrelazados con el edificio a través de un patio central que es el corazón de la casa y conecta la planta baja, primer piso y terrazas a través de las colinas cubiertas de vegetación nativa para formar una terraza ajardinada continua.



En este proyecto, el paisaje no es un entorno sino la esencia de la casa, y su conexión con el entorno se convierte en el alma del diseño, transformando la vida en una experiencia donde el refugio doméstico y el paisaje se mezclan armoniosamente.

La forma del proyecto encarna la búsqueda de la armonía entre arquitectura y paisaje, con su fachada engañosamente simple que encierra un patio inesperado, vertical y curvo, que forma continuamente una colina de terrazas ajardinadas, conectando niveles desde la planta baja hasta el techo, creando un paisaje tridimensional continuo que permite la entrada de luz, ventilación cruzada, enfriamiento pasivo de la casa y una sensación de naturaleza, así como vistas cruzadas al cielo, manteniendo al mismo tiempo una sensación de intimidad hacia el frente.



La luz natural es crucial en este proyecto, con grandes ventanales y terrazas maximizando las entradas. A lo largo del día, la luz solar controlada interactúa con las superficies interiores, acentuando la textura de los materiales y mejorando los acabados. Esta integración de luz no sólo mejora la funcionalidad del espacio, sino que también crea una conexión continua con el exterior, proporcionando un ambiente dinámico que cambia con la posición del sol y contribuye al ambiente general del diseño.

Materiales como el hormigón visto, la madera, el hierro y el vidrio se utilizan en estado puro para potenciar la conexión con la naturaleza y aportar calidez al espacio. El hormigón visto se trata como “piedra líquida”, lo que permite realizar sus líneas simples y las curvas de la colina.



El diseño paisajístico tridimensional de múltiples especies permite que los humanos coexistan mientras apoyan a otras especies, convirtiendo el hogar en un ecosistema pequeño y compacto. Los jardines exteriores y los techos verdes no sólo embellecen el espacio, también mejoran la calidad del aire y dan una sensación de frescura debido a la presencia de vegetación en diversas zonas del hogar.

Un enfoque más orgánico y menos controlado para el diseño y mantenimiento de jardines en el que los diseños no siguen patrones estáticos y están diseñados para desarrollarse y cambiar naturalmente con el tiempo. La biodiversidad y la adaptabilidad cobran importancia, promoviendo la idea de dejar que las plantas crezcan y se desarrollen espontáneamente, permitiendo que el jardín tome su propio ritmo y personalidad. Demostrando así la belleza y vitalidad de la naturaleza colonial y en constante cambio.

El proyecto se desarrolló bajo la premisa de diseñar una casa para una mujer que, aunque vive la mayor parte del tiempo sola, necesita espacio para recibir a sus amigos y espacio para alojar a sus hijos que viven en el extranjero y vienen a visitarla con frecuencia.

La casa se distribuye en dos plantas. La planta baja alberga las habitaciones principales, un gran espacio integrado que alberga una vida social activa, y un espacio abierto que integra sala, comedor y cocina, todos ellos, a excepción del dormitorio principal, tienen vistas al campo de golf, excepto el baño del dormitorio, que da a su propia terraza para brindar mayor privacidad. Arriba hay tres dormitorios secundarios, cada uno con baño privado.



El diseño bioambiental considera cuidadosamente las direcciones del sol y del viento y refleja nuestro compromiso con la sostenibilidad, priorizando la iluminación natural en todos los espacios, así como la ventilación cruzada que permite mantener el confort térmico de forma natural.


Casa Olivos es un santuario donde arquitectura y vegetación se entrelazan en un diálogo constante. Desde la elección de los materiales hasta la orientación del espacio, cada decisión de diseño se tomó para mejorar la conexión con el entorno natural. El proyecto demuestra que la arquitectura puede ser a la vez innovadora y silenciosa, creando un diálogo continuo entre los humanos y la naturaleza, enriqueciendo la experiencia de los espacios habitables.
