Barcelona Besòs i el Maresme Convenio de Renovación Urbana y Rehabilitación Residencial • Listo para la construcción
él ayuntamiento de barcelona y la Generalitat de Cataluña han acordado un plan de regeneración urbana del barrio del Besòs i el Maresme, en el distrito de San Martí, con una inversión total de 415 millones de euros en los próximos diez años. El objetivo es acelerar la rehabilitación del parque de viviendas, mejorar la seguridad estructural de los edificios y garantizar unas condiciones de vida adecuadas en el barrio.

El acuerdo se ha formalizado en el marco de una comisión bilateral entre ambos gobiernos y responde a deficiencias descubiertas en varios edificios construidos en las décadas de 1950 y 1960. Se estima que el plan podría afectar a unas 4.000 viviendas en unas 200 propiedades en una comunidad de unas 25.000 personas.
restauración de viviendas
Actualmente, se están operando nueve edificios con un total de 192 viviendas como parte de una prueba piloto previa. Según el nuevo acuerdo, estas intervenciones se ampliarán significativamente para acelerar el proceso de recuperación.
Para coordinar y supervisar todas las actuaciones, antes de final de año se creará una sociedad anónima en la que el Ayuntamiento de Barcelona asumirá una participación mayoritaria como órgano gestor del proyecto. La Generalitat aportará 15 millones de euros anuales durante diez años, mientras que el consistorio destinará un total de 265 millones de euros.
El plan no sólo se centrará en Bezos y el Maresme, sino que también repercutirá en la reurbanización de la franja de Bezos, ya que permitirá redirigir recursos municipales a la mejora de otros barrios como Trinitat Vella y La Pau.
El plan, considerado uno de los mayores proyectos de regeneración urbana que Barcelona ha impulsado en las últimas décadas, tiene como objetivo reducir los déficits de inversión históricos en algunas zonas de la ciudad.
Modelos urbanos más seguros y sostenibles
Además de la regeneración urbana, el acuerdo también incluye trabajos en materia de seguridad, derechos sociales, educación y política lingüística. Ambos gobiernos enfatizaron la necesidad de mantener la coordinación entre las fuerzas policiales y fortalecer las políticas de vivienda y cohesión social.
Al mismo tiempo, el programa es parte de una estrategia más amplia para transformar comunidades vulnerables, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los residentes y garantizar viviendas dignas en condiciones seguras.
El plan se define como una acción estratégica a gran escala para abordar el deterioro de las estructuras habitacionales en partes de la comunidad y avanzar hacia un modelo urbano más seguro, sostenible y cohesivo.