Desafíos de datos en códigos de construcción de nuevas tecnologías
Análisis del ciclo de vida del edificio.. Se espera que a finales de 2026 entre en vigor una versión revisada del Reglamento Técnico de la Edificación (CTE-HSA), que incluye el denominado Documento Esencial de Sostenibilidad. El anexo representa el reconocimiento por parte del regulador de la necesidad de cuantificar y reducir sistemáticamente el impacto ambiental de los edificios, algo que la industria ha estado exigiendo durante muchos años. Por primera vez, el Análisis del Ciclo de Vida (ACV) ya no es una herramienta voluntaria sino obligatoria.
Este compromiso es ambicioso y necesario. Cada nuevo edificio debe demostrar su verdadera huella ambiental a través de indicadores como el Potencial de Calentamiento Global (GWP), desde la extracción de la materia prima hasta la demolición final. Las declaraciones medioambientales de producto (DAP) –documentos certificados que informan del impacto medioambiental de un material a lo largo de su ciclo de vida– y los repositorios comunes –catálogos de precios estandarizados utilizados para preparar los presupuestos de construcción– son las piedras angulares del sistema.
trazos consistentes
Sin embargo, hay algunas cosas que pasan desapercibidas.. Si bien anticipábamos la llegada de este nuevo marco regulatorio, lo que se pasó por alto es que en España existen varias bases de datos comunes para traducir las mediciones de los proyectos en impactos ambientales, cada una con sus propios estándares, sus propios métodos, sus propios datos para los mismos productos y una clara falta de interoperabilidad. Sería una paradoja evitar que los mismos elementos evaluados utilizando diferentes repositorios produzcan resultados diferentes. Durante la fase previa a la construcción, también es posible seleccionar EPA específicos que “queden bien en las fotos” y permitan el cumplimiento de las regulaciones. Todo esto significa inconsistencia, opacidad y, lo que es más peligroso, posibles incentivos para reducir la medición de las huellas de los proyectos de manera injustificada..
Si el mercado percibe que la ACV es inconsistente, toda la regulación pierde legitimidad, los datos se convierten en una herramienta de confusión y la especificación técnica sigue siendo un proceso por resolver sin ningún impacto real en los objetivos de descarbonización.
Diferencias clave en datos específicos
El sistema opera en dos niveles. Los datos específicos recogidos en las afirmaciones de los productos reflejan la realidad específica de cada fabricante: qué es, dónde se fabrica y cómo se fabrica.
Un ejemplo práctico: la fábrica de Rockwool en Navarra Caparoso produce lana de roca para aislamiento térmico. La empresa está electrificando la planta con el objetivo de sustituir los hornos de combustibles fósiles por hornos eléctricos que funden basalto a 1.500 °C. La empresa estima que el proceso reducirá las emisiones actuales de la planta en un 70%. El producto sigue siendo el mismo, pero el impacto medioambiental es completamente diferente. El DAP de este producto captura esta diferencia clave. En muchos casos, sin embargo, los diseñadores no conocen estos detalles (qué materiales se utilizaron finalmente y de qué fábrica provienen) hasta el final del trabajo.
En la fase inicial (anteproyecto, proyecto básico, proyecto de ejecución) se pueden incluir en el ACV preliminar las mejores DAP específicas del mercado (como la lana de roca descarbonizada Rockwool o el hormigón Holcim con biochar) para que el proyecto cumpla con el CTE. Pero en la práctica, por cuestiones presupuestarias, de disponibilidad o de cambios de contratistas, se pueden utilizar productos de otros fabricantes con menor huella ambiental.
Valores conservadores en la etapa de proyecto.
Esto es durante el análisis del ciclo de vida. Después de la finalización — Cuando trabajar con DAP sea fundamental, realice el ACV utilizando datos reales sobre el trabajo realizado. Como decíamos, al final del trabajo tenemos información concreta sobre los productos que efectivamente se incorporaron: conocemos su origen, su rendimiento y su impacto ambiental.
En este sentido, lo ideal es utilizar valores conservadores durante la fase de proyecto. De esta manera, una vez finalizado el trabajo, es probable que los resultados obtenidos por ACV sean mejores de lo esperado durante la fase del proyecto. Por tanto, si durante la fase de proyecto los resultados se mantienen por debajo de los límites impuestos por el CTE, es poco probable que las mediciones del ACV Después de la finalización El riesgo de exceder estos límites es mucho mayor si se utiliza una EPD favorable durante la fase del proyecto.
Se necesita una base de datos pública unificada
Por su parte, para lograr la armonización en el sector, el Dato Común es el valor de referencia para los visados, que según nuestro criterio deben ser únicos, gratuitos y respaldados por la administración pública. La solución a este problema es simple en expresión pero compleja en implementación. En Ecometro Mediciones abogamos por el establecimiento de una única biblioteca nacional de referencia común definida por cinco principios:
1. unicidad. Una única fuente de información común para toda la región producirá resultados comparables.
2. figura pública. Gratis y generalmente disponible.
3. Apoyo institucional. Gestionado o supervisado por un departamento de la administración pública. Sólo así se podrá garantizar la independencia de los intereses comerciales y la estabilidad a largo plazo.
4. Transparencia metodológica. Estándares claros, homogéneos, auditables y públicos.
5. Actualizaciones continuas. Mecanismos claros de revisión y mejora para incorporar nuevos datos sin comprometer la estabilidad del sistema.
Necesitamos coherencia y rigor.
Ahora no necesitamos una base de datos perfecta, sino una base de datos universal que proporcione estabilidad y confiabilidad a los datos comunes, lo cual es obligatorio en la fase de construcción previa al proyecto.
No pedimos nada que no se aplique a otros países que nos rodean. Francia tiene base de datos. Innisgestionado por el gobierno y de acceso público. Alemania tiene edificio ecológicoregulado por el ministerio federal. Los países nórdicos operan a través de bases de datos nacionales coordinadas. En todos los casos, los repositorios se basan en sistemas que garantizan la gobernanza pública, el acceso universal y la transparencia estándar.
El Ministerio de Vivienda y Desarrollo Urbano-Rural tiene jurisdicción sobre la CTE, pero la base de datos debe ser establecida entre departamentos administrativos, industria, asociaciones profesionales y asociaciones ambientales. Sólo así se podrá garantizar la legitimidad de los datos.
Pero nada de esto sucederá sin un posicionamiento institucional claro. El nuevo CTE puede ser una oportunidad única para dotar de coherencia y rigor al sistema y hacer de la medición del potencial de calentamiento global de un edificio un indicador fiable y viable para reducir su huella.
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