Barcelona lanza un proyecto piloto para utilizar BIM e inteligencia artificial para automatizar los permisos urbanísticos • Listo para construir
él ayuntamiento de barcelona La Generalitat de Cataluña ha desarrollado una prueba piloto aplicando métodos BIM e inteligencia artificial a la tramitación de permisos de construcción, con el objetivo de conseguir un proceso parcialmente automatizado, más interoperable y basado en datos. El proyecto tiene como objetivo demostrar los requisitos técnicos, regulatorios y organizativos necesarios para verificar ciertos parámetros urbanos directamente en modelos digitales.

La iniciativa forma parte de un acuerdo de cooperación firmado en marzo de 2026 entre la Generalitat de Cataluña, el Ayuntamiento de Barcelona, i2CAT y el Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (CTTI). También está vinculado a la línea de trabajo del CoBIMCat encaminada a ampliar el uso de BIM en el sector público e integrado en Placelona Fàcil (estrategia municipal destinada a simplificar los trámites y mejorar las relaciones administrativas con los ciudadanos).
Verificación automatizada de permisos urbanísticos mediante BIM
La primera fase del piloto se centra en el análisis y parametrización de algunas normativas aplicables en base a un corpus de más de 500 requisitos. Este trabajo consiste en identificar aquellos requisitos objetivables y convertirlos en reglas automatizadas que puedan verificar el cumplimiento de determinados parámetros regulatorios sobre el modelo BIM.
Desde julio de 2025 hasta enero de 2026 se revisaron más de 200 documentos y se estudió en detalle la normativa prioritaria. A través de este análisis, definimos el primer conjunto de reglas de verificación y establecimos un piloto funcional en la plataforma BIMROCKET, confirmando así la viabilidad técnica del método. En la siguiente fase, está previsto seguir probando herramientas BIM para cumplir con los requisitos de los permisos de construcción.
El proyecto utiliza como caso de uso una licencia general de obra correspondiente a un edificio residencial situado en la calle Gran de Sant Andreu de Barcelona. El proyecto fue desarrollado por Batlleiroig y Copcisa, y una vez finalizada la tramitación administrativa, su modelo BIM se incluyó en el piloto para inspección.
El modelo reúne la geometría del edificio y los datos relacionados con sus elementos arquitectónicos en un entorno digital. Esta estructura permite explorar la aplicación de la verificación automatizada de requisitos regulatorios objetivos, siempre que la información incorporada al modelo tenga la calidad y madurez necesarias.
Reglas de validación, datos IFC y capas GIS
El análisis regulatorio también ayuda a definir la arquitectura de las reglas de validación y los parámetros necesarios para hacer cumplir estas reglas. Esto incluye información IFC, datos calculados, información geoespacial e integración de capas SIG mediante servicios WFS. El proyecto piloto también sistematizó el proceso de verificación de un entorno 2D a un entorno 3D.
En la primera prueba se implementaron inicialmente 21 requisitos, entre ellos la superficie útil total, la superficie mínima de la habitación y las condiciones de iluminación y ventilación. Estas reglas permiten comparar automáticamente parámetros objetivos en función de la información contenida en el modelo BIM del edificio.
Con BIMROCKET, las reglas identifican la información necesaria, relacionan los datos del modelo con los estándares regulatorios, procesan parámetros geométricos y técnicos y muestran los resultados en el modelo 3D. La validación del análisis incluye superficies útiles, dimensiones mínimas del espacio, alturas libres, condiciones de habitabilidad y diversos parámetros urbanísticos relevantes.
La visualización 3D ayuda a identificar los elementos afectados y permite indicar inmediatamente si cumplen con los requisitos definidos. Esta prueba piloto permite comprobar la posibilidad de aplicar la verificación automatizada de modelos BIM en las autorizaciones urbanísticas y detectar limitaciones actuales relacionadas con la calidad de los datos, la interoperabilidad entre sistemas y las condiciones regulatorias y organizativas que deberán abordarse en futuras fases.