Casa del Melón | María Estrada – Dictinio de Castillo

La casa original, ubicada en el histórico barrio de Vistabella de la ciudad de Murcia, tiene sus cimientos que datan de la década de 1940, con una zonificación de habitaciones y pasillos de circulación que cubría las necesidades de las numerosas organizaciones familiares a las que pertenecían las viviendas del barrio en aquel momento.

Cuando encontramos una casa en el último piso de un edificio, sabíamos que podíamos abrir las posibilidades del espacio eliminando un falso techo continuo que ocultaba mucho volumen utilizable. A partir de ese momento, Casa Melón se convirtió en un proceso de pensar, dibujar, ensayar, madurar y construir, detalle a detalle, las múltiples preguntas y conceptos que trabajábamos en el estudio.

Como premisa inevitable, la nueva casa pretende expresar la identidad de los huéspedes, abordar sus necesidades específicas y permitir un estilo de vida abierto, creativo, flexible y libre de complejidades en el espacio. Queríamos dejar clara la creencia de que cada casa es única y personal.

Tallar todo el volumen utilizable nos ofrece oportunidades inusuales en nuestro apartamento en el centro de la ciudad, como crear una pasarela flotante que conduce a la librería, rincón de lectura y habitación/estudio con baño integrado. Accedemos a este nivel a través de una escalera que se prolonga detrás de muebles de carpintería de diseño personalizado con láminas de metal blanco que parecen convertirse en madera natural en el primer escalón, que se ensancha convirtiéndose en un banco y se ensancha en un banco.

La distribución de la proyección amplía el espacio utilizable aumentando las relaciones visuales y ampliando el fondo de perspectiva, persiguiendo largas vistas cruzadas internamente, creando un nuevo paisaje interior luminoso que conecta con las vistas externas del río y los densos árboles del parque orientados al sureste.
En otras palabras: buscamos pasar de los pasillos a los paseos.

Para lograr este flujo y continuidad espacial, se tomaron decisiones como la ubicación de la cocina retráctil, que podría haberse reducido a un espacio “de paso o simplemente de circulación”, y la ampliación del espacio para reunirse, leer, trabajar o comer en un banco rodeando una mesa hecha a medida que también sirve como espacio de almacenamiento. A lo largo del recorrido interior, dos ranuras de vidrio translúcido sugieren sombras y revelan espacios húmedos. Estos acristalamientos, a su vez, permiten que la luz del norte filtrada entre al interior de la casa desde los pozos de luz del edificio, y permiten la ventilación cruzada natural en el interior gracias a las partes superiores diseñadas para este propósito.
El proceso constructivo se convierte en un laboratorio vivo donde se repensan, prueban, diseñan y construyen soluciones temporales “porque la obra al final lo exige” hasta encontrar una atmósfera personal y acogedora que nos envuelve de texturas, recuerdos, olores y colores y nos hace sentir “como en casa” nada más abrir la puerta.

Obras: Casa del Melón
Autor: María Estrada y Dictinio de Castillo (Dictinio de Castillo Arquitectos) Colaboradores:
Año: 2024
Ubicación: Murcia, España
foto: Luis Bote
+dictiniodecastillo.com