El Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático contiene 176 medidas para el período 2026-2030 • Se puede construir
Ministerio de Transición Ecológica y Retos Demográficos (MitkoEl Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC) anunció su plan de trabajo para el período 2026-2030. El documento incluye 176 medidas destinadas a hacer que España sea más resiliente a olas de calor, inundaciones, sequías y otros riesgos del cambio climático.

El nuevo plan guiará las acciones de la Dirección Estatal y otras instituciones públicas estatales en la segunda mitad del siglo. El documento, que da continuidad al ciclo 2021-2025, fue elaborado con la participación de 19 ministerios, además de aportes de comunidades autónomas, entidades locales, la comunidad científica, organizaciones sociales y otros actores.
El anuncio se hizo durante la inauguración de la Conferencia sobre el Clima de Barcelona: Adaptando las ciudades al desafío climático. El plan responde a la Evaluación de Riesgos e Impacto del Cambio Climático de España (ERICC 2025), que considera riesgos especialmente urgentes el calor extremo, las inundaciones, las sequías prolongadas, la pérdida de biodiversidad, los daños a infraestructuras y servicios básicos y el deterioro de las condiciones de vida en entornos urbanos.
Medidas de adaptación para hacer frente al calor extremo, la sequía y las inundaciones
El programa de trabajo para 2026-2030 incluye acciones encaminadas a anticipar y reducir los impactos del cambio climático en la salud, el agua, la biodiversidad, la agricultura, las costas, la energía, el transporte, el turismo y la planificación urbana. Sus objetivos incluyen mejorar la prevención, integrar la adaptación en las políticas públicas y fortalecer la resiliencia ante eventos climáticos extremos.
Una de las iniciativas del plan es crear una plataforma de servicios climáticos y desarrollar 10 nuevos servicios climáticos. Estas herramientas proporcionarán información experta para apoyar la toma de decisiones en sectores sensibles a las condiciones climáticas, incluida la agricultura y la producción de energía renovable.
En temas de salud, el documento considera implementar una red nacional de refugios climáticos y fortalecer las políticas de prevención contra el calor extremo. Estas medidas están especialmente dirigidas a proteger a los grupos más vulnerables durante el clima cálido.
El plan también prevé nuevas acciones para mejorar la protección contra inundaciones, promover la adaptación urbana y promover la resiliencia energética y climática en los edificios. Además, incluye medidas para proteger las costas y mejorar la resiliencia de infraestructuras críticas como las redes de transporte y los sistemas energéticos.
Adaptación urbana e infraestructura estratégica
La adaptación urbana tiene prioridad en el nuevo marco. El documento incluye medidas para integrar los riesgos climáticos en el diseño, construcción y gestión de la infraestructura urbana, así como medidas para mejorar el confort térmico, ampliar las soluciones basadas en la naturaleza y fortalecer la capacidad de respuesta de los servicios públicos locales.
El plan presta especial atención a los grupos y regiones más vulnerables a los impactos del cambio climático. Para ello introduce criterios de equidad social y territorial en el diseño de medidas de adaptación.
La hoja de ruta se enmarca en los compromisos asumidos en virtud de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética y los marcos de adaptación europeos e internacionales.