Parada en el lugar | José del Carmen Palacios Aguilar

vivir en escena Es situarnos en ese umbral de lo que nos importa; es detenerse conscientemente frente al espacio donde se entrelazan la atmósfera de nuestra mente y el lugar antes del acto de habitar.
vivir El propósito de estar en el lugar es construir mentalmente un momento de atención: una pausa emocional, un gesto de observación, una quietud física, un silencio singular. Se trata de reensamblar cada paso antes de darlo, viajar hacia adentro antes de emprender un viaje y contemplar la vida mientras cruzamos nuestros propios límites físicos.
Habitar la escena es generar autonomía en la mirada, sintonizar con los sentidos, participar, permanecer en el primer paso, en la inminencia de cada movimiento que pueda surgir desde dentro o desde fuera.
Espera que el silencio del vacío nos dé la bienvenida y se convierta en el vínculo entre los mundos interior y exterior aún por revelar, empujándonos hacia lo desconocido.
Vivir en la escena es reconocer que uno es parte de dos mundos: el que se forja en la boca del corredor de la imaginación, el otro el rayo de luz que atraviesa nuestros pasos.
