Estepona trata 543 palmeras contra el picudo rojo y amplía la actuación a 150 ejemplares del nuevo bulevar
El Ayuntamiento de Estepona ha aplicado un tratamiento contra el picudo rojo en 543 palmeras canarias y datileras del municipio. La actuación se ha desarrollado durante la pasada semana y forma parte del plan municipal para frenar una de las plagas más dañinas para estos árboles.
Este año, el dispositivo se ha ampliado a 150 ejemplares más con la incorporación de las nuevas plantaciones del bulevar. El objetivo es preservar el patrimonio verde de la localidad y evitar que el insecto se extienda por el arbolado urbano.
Los trabajos se han centrado en palmeras phoenix canarias y datileras, las variedades más sensibles al ataque de este insecto. La intervención se ha realizado mediante endoterapia vegetal, un método que introduce el tratamiento fitosanitario en el interior de la planta.
El Consistorio destaca que la endoterapia tiene bajo impacto ambiental y no requiere inversión en maquinaria. Además, permite ahorrar consumo de agua y energía frente a otros procedimientos de control del arbolado urbano.
El picudo rojo actúa desde el interior del tronco y puede dejarlo hueco, hasta el punto de obligar a talar la palmera. Por eso, el Ayuntamiento combina distintos tratamientos según la época del año y las necesidades detectadas.
El tratamiento específico contra el picudo rojo se lleva a cabo una o dos veces al año, en función de las necesidades. A esta actuación se suma un programa preventivo que se aplica durante todo el año con periodicidad mensual.
Ese control mensual abarca más de un millar de palmeras repartidas por el municipio. La combinación de ambas medidas busca mantener bajo control la presencia del insecto y reducir el riesgo de nuevos daños.
La actuación de la pasada semana se ha ejecutado sobre 543 ejemplares, una cifra que este año incorpora las nuevas plantaciones del bulevar. El refuerzo responde al peso que las palmeras tienen en el paisaje urbano de Estepona.
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El picudo rojo sigue amenazando las palmeras y obliga a extremar la prevención
El picudo rojo es una de las principales amenazas para las palmeras por su gran capacidad destructiva y la escasez de enemigos naturales que lo equilibren. Sus larvas se alimentan del interior de la planta y los daños pueden pasar inadvertidos hasta que el árbol está gravemente afectado.
El insecto, originario de Asia, tiene un impacto económico, social y paisajístico significativo. Cuando la plaga vence, la retirada del ejemplar altera calles y plazas y supone un coste para las administraciones.
En los casos más graves, la plaga obliga a talar el ejemplar, una medida que altera el paisaje y genera un coste añadido. Por eso, el plan municipal combina tratamientos preventivos y específicos para anticiparse a los daños.
Las actuaciones municipales alcanzan al arbolado de palmeras del municipio y se centran en las especies más vulnerables. La información facilitada no detalla precios ni trámites para particulares, pero sí concreta la periodicidad y el alcance del dispositivo.
El tratamiento específico se repite una o dos veces al año y el preventivo se mantiene cada mes. El control abarca más de un millar de ejemplares, entre los que se incluyen las nuevas plantaciones del bulevar.
- Tratamiento específico: una o dos veces al año, según las necesidades.
- Prevención: mensual durante todo el año.
- Alcance: más de un millar de palmeras del municipio.
- Método principal: endoterapia de bajo impacto ambiental.
La ampliación del dispositivo a 150 palmeras del nuevo bulevar deja la actuación de este año en 543 ejemplares tratados. Con ese refuerzo, Estepona mantiene la vigilancia sobre un arbolado urbano en el que el picudo rojo sigue siendo una amenaza a controlar.
Fuente: Jardineria On
