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TOMÁS SARACENO: IMAGINAR FUTUROS DESDE OTRAS FORMAS DE COEXISTENCIA

En Ancestral Futures, su mayor exposición hasta la fecha en Alemania, el artista argentino reúne dos décadas de investigación sobre las telarañas, la atmósfera y las relaciones entre especies. En colaboración con comunidades indígenas de Salinas Grandes, en el norte de Argentina, su trabajo plantea otras formas de habitar el planeta, al tiempo que confronta los modelos extractivistas que amenazan sus territorios.


Desde hace dos décadas, Tomás Saraceno (San Miguel de Tucumán, Argentina, 1973) desarrolla una práctica que desborda las fronteras disciplinares del arte para situarse en un espacio compartido con la arquitectura, la ciencia y la investigación ambiental. Sus esculturas suspendidas, estructuras aéreas e instalaciones inmersivas proponen otras maneras de relacionarnos con el entorno, atendiendo a sistemas de comunicación y organización que suelen permanecer fuera de nuestra percepción.

En Ancestral Futures, presentada en Haus der Kunst, Múnich, estas investigaciones convergen en una reflexión sobre la interdependencia entre las distintas formas de vida y la posibilidad de imaginar futuros que no reproduzcan las lógicas de dominación sobre la naturaleza.

Tomás Saraceno en colaboración | Futuros ancestrales. Vista de la exposición en la Haus der Kunst de Múnich, 2026. Foto: Agostino Osio © Haus der Kunst de Múnich, 2026
Tomás Saraceno en colaboración | Futuros ancestrales. Vista de la exposición en la Haus der Kunst de Múnich, 2026. Foto: Agostino Osio © Haus der Kunst de Múnich, 2026

El título de la muestra, curada por Sarah Johanna Theurer y Andrea Lissoni, refleja una de sus principales proposiciones: el futuro no necesariamente se construye a partir de una ruptura con el pasado ni de una idea de progreso orientada hacia adelante. Esa idea del futuro también está presente en conocimientos y prácticas de coexistencia transmitidos a través de generaciones, que han resistido la separación moderna entre humanidad y naturaleza. En este sentido, la exposición establece un vínculo entre las investigaciones de Saraceno sobre sistemas no humanos y los saberes de comunidades indígenas que mantienen otras relaciones con los recursos naturales.

La muestra reúne dos importantes líneas de investigación de Saraceno: Aerocene, una comunidad interdisciplinaria fundada por el artista en 2015, y Arachnophilia, dedicado al estudio de las estructuras, comportamientos y sistemas de percepción de las arañas. Aunque parten de campos distintos, ambas investigaciones cuestionan la centralidad de la experiencia humana y proponen atender a otras formas de inteligencia, sensibilidad y organización.

Tomás Saraceno en colaboración | Futuros ancestrales. Vista de la exposición en la Haus der Kunst de Múnich, 2026. Foto: Agostino Osio © Haus der Kunst de Múnich, 2026

En Algo-r(h)i(y)thms (2019), una de las instalaciones centrales de la exposición, el visitante ingresa en una estructura de cuerdas suspendidas que funciona como un entorno vibratorio. Inspirada en la percepción de las arañas, para las cuales las vibraciones transmitidas por sus telarañas constituyen una vía fundamental de conocimiento del entorno, la obra desplaza el predominio de la visión hacia otras formas de percepción corporal.

La investigación de Aerocene amplía esta preocupación hacia la atmósfera y las posibilidades de movimiento sin combustibles fósiles. Desde 2007, Saraceno desarrolla Museo Aero Solar, un proyecto colectivo y transnacional que consiste en construir esculturas voladoras a partir de bolsas plásticas reutilizadas, recolectadas y ensambladas por personas de distintas partes del mundo. La existencia de esta obra procesual y abierta depende de la colaboración y de las sucesivas intervenciones de sus participantes.

En la exposición, el proyecto se presenta junto a una reflexión sobre el Aerocene, una era que sitúa el aire en el centro, como elemento compartido por todos los seres vivos y ajeno a las fronteras políticas y geográficas.

Tomás Saraceno, Fly with Aerocene Pacha, 2020. Salinas Grandes y Laguna de Guayatayoc, norte de Argentina. Imagen cortesía de la Fundación Aerocene © Foto: Estudio Tomás Saraceno

Uno de los antecedentes más significativos de esta investigación es el vuelo realizado en 2020 sobre las Salinas Grandes, en el norte de Argentina. Pilotada por Leticia Noemí Marqués, la escultura aerosolar Aerocene Pacha se elevó utilizando exclusivamente energía solar y aire, estableciendo 32 récords mundiales. Pero el acontecimiento excedió su carácter tecnológico, al transportar un mensaje de las comunidades indígenas de la región que luchan por proteger sus territorios frente a la explotación industrial del litio: «El agua y la vida valen más que el litio».

La frase resume una disputa fundamental en el contexto actual latinoamericano, donde la transición energética global convive con nuevas formas de extractivismo y con la presión sobre territorios y ecosistemas de los que dependen comunidades históricamente vulneradas.

Tomás Saraceno, El santuario del agua, 2026. © Foto: Estudio Tomás Saraceno
Tomás Saraceno en colaboración | Futuros ancestrales. Vista de la exposición en la Haus der Kunst de Múnich, 2026. Foto: Agostino Osio © Haus der Kunst de Múnich, 2026
Tomás Saraceno en colaboración | Futuros ancestrales. Vista de la exposición en la Haus der Kunst de Múnich, 2026. Foto: Agostino Osio © Haus der Kunst de Múnich, 2026

Esta problemática es profundizada en El Santuario del Agua (The Sanctuary of Water), proyecto de arte terrestre desarrollado por Saraceno en colaboración Red Atacama, una organización que reúne a once comunidades indígenas de Salinas Grandes, en la provincia argentina de Salta. El proyecto se desarrolla mediante asambleas y procesos de decisión colectiva, y permanece en manos de las comunidades que lo han concebido junto al artista. En Haus der Kunst, esta colaboración se despliega mediante Towards the Sanctuary of Water, una instalación multimedia que incorpora los resultados de las investigaciones de una década sobre arquitecturas de telarañas, materiales y comportamientos.

Las once comunidades de Red Atacama también se hacen presentes en un espacio para el descanso dentro de la exposición, que incorpora mantas de lana de oveja y llama tejidas a mano, y teñidas con pigmentos obtenidos del paisaje. Sus diseños reflejan historias de la vida cotidiana en las Salinas Grandes, incluidos los antiguos recorridos de los arrieros que transportaban sal y otras mercancías entre los salares y los valles. Estos textiles transmiten conocimientos y memorias territoriales al espacio museístico, lo que plantea preguntas sobre cómo se representan y adquieren visibilidad dentro de una institución europea.

Tomás Saraceno en colaboración | Futuros ancestrales. Vista de la exposición en la Haus der Kunst de Múnich, 2026. Foto: Agostino Osio © Haus der Kunst de Múnich, 2026
Tomás Saraceno en colaboración | Futuros ancestrales. Vista de la exposición en la Haus der Kunst de Múnich, 2026. Foto: Agostino Osio © Haus der Kunst de Múnich, 2026

Junto a las instalaciones y esculturas hay salas dedicadas a investigaciones científicas, testimonios comunitarios y realidades ambientales. No se trata, según el planteamiento curatorial, de documentos complementarios destinados a explicar las obras, sino de espacios igualmente importantes que participan en la construcción de sentido del recorrido.

Saraceno interviene incluso la infraestructura del museo para llevar sus preocupaciones ecológicas al plano cotidiano. En Flashing Toilets (2026), los lavamanos han sido rediseñados para que el agua utilizada al lavarse las manos se aproveche en la siguiente descarga del inodoro. Considerando el flujo de visitantes de Haus der Kunst, esta modificación podría ahorrar hasta un millón de litros de agua al año. La acción lleva a la práctica, de manera concreta, un discurso que podría quedarse en lo declarativo.

Tomás Saraceno en colaboración | Futuros ancestrales. Vista de la exposición en la Haus der Kunst de Múnich, 2026. Foto: Agostino Osio © Haus der Kunst de Múnich, 2026

Saraceno propone pensar el planeta como una trama de relaciones en la que humanos y no humanos participan de condiciones compartidas de existencia. Las telarañas, las corrientes atmosféricas, los ciclos del agua y los conocimientos ancestrales son sistemas que permiten imaginar otras formas de organización y convivencia. Sin embargo, el alcance político de esta propuesta no reside únicamente en su capacidad de producir experiencias inmersivas o formular un horizonte ecológico alternativo. Se juega también en las condiciones concretas de colaboración y en la posibilidad de que los proyectos mantengan sus vínculos con los territorios y las comunidades de los que surgen.

La pregunta que abre la exposición no es solamente cómo imaginar otros futuros, sino desde dónde hacerlo y quiénes tienen la posibilidad de definirlos. En ese sentido, la colaboración con Red Atacama constituye uno de sus núcleos más significativos, ya que recuerda que las alternativas al modelo extractivista no son necesariamente invenciones por venir: existen en los conocimientos, las formas de organización y las prácticas de cuidado que estas comunidades han sostenido durante generaciones, y cuya continuidad hoy está en disputa.

Tomás Saraceno en colaboración | Futuros ancestrales. Vista de la exposición en la Haus der Kunst de Múnich, 2026. Foto: Agostino Osio © Haus der Kunst de Múnich, 2026

Tomás Saraceno: Ancestral Futures se presenta en Haus der Kunst, Múnich, Alemania, del 17 de julio de 2026 al 7 de febrero de 2027.

Fuente: Artishock Revista

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